domingo, 26 de junio de 2011

Identidad y Deporte

Psi. Cl. Franklin Ramon
Psicologo Deportivo

Aquello que mueve cada actitud deportiva del ser humano probablemente, posee un soporte legítimo y particular al que podríamos agrupar en una escala de intereses que compartan denominaciones comunes, como éxito deportivo, superación personal, adquisición, realización, aprobación social y hasta patriotismo, entre otras motivaciones, sin embargo a nivel individual estas características generales se fundamentan en una “raison d'être” o razón de existir, la razón de hacer, la razón de entrenar, de competir.

La identidad le ofrece al deportista la posibilidad de acceder de una forma más rápida y coherente a sus convicciones, conocerse así mismo permitirá saber con que cualidades cuenta para superar situaciones adversas, saber quien es facilitará la obtención de soluciones ante situaciones complejas.



"!Soy duro!... He estado talando arboles... Me he peleado con un cocodrilo... Me he pegado con una ballena... He esposado al trueno y he metido al rayo en la carcel. La semana pasada asesine a una roca, lesione a una piedra y mande al hospital a un ladrillo"
-Muhammad Ali, en una rueda de prensa promocionando su pelea contra George Foreman-

La identidad no implica un encasillamiento rígido y estancado, todo lo contrario una identificación en términos positivos y orientados al crecimiento personal permitirá una progresión hacia el resultado anhelado por la mayoría de deportistas, el desempeño, el logro, el éxito, la excelencia.

"Una persona usualmente se convierte en aquello que el cree que es. Si yo sigo diciéndome a mi mismo que no puedo hacer algo, es posible que yo termine siendo incapaz de hacerlo. Por el contrario si yo tengo la creencia que sí puedo hacerlo, con seguridad yo adquiriré la capacidad de realizarlo aunque no la haya tenido al principio.” (Gandhi).

Es interesante escuchar las respuestas de los deportistas a la pregunta de ¿qué o quién eres tu como deportista?, la demora en encontrar respuestas, el titubeo o la poca certeza de lo que se dice, el prejuicio o la desconfianza al responder dicha pregunta suele ser un buen indicador del concepto sobre si mismo, la identidad ofrece conocimiento y una base de creencias que responderán ante la duda, ante un error, ante un revés.

Los errores me recuerdan que es tiempo de concentrarse mejor, de ser mas astuto, es un llamado a sacar lo mejor de mi… probablemente eso respondería un deportista fuerte, la noción de tu carácter respalda tu actitud, eres alguien que se adapta o se hunde en la rigidez, eres quien convierte una crisis en oportunidad… eres quien se engrandece ante la desventaja… eres quien vive en el dolor y surge con él… ¿quién eres tu?...

La identidad se puede consolidar en definiciones orientadas al continuo crecimiento, mejoramiento, puntualizar lo que eres no impide sentir malestar, permite saber que puedes con él, no reprime el dolor lo admite y luchar pese a él, no elimina el cansancio lo usa para recordar por que seguir aun sintiéndolo.

Identificación y cambio:
  • En el proceso de conocerse a si mismo se encontrarán falencias, es innegable, cambiarlas o ajustarlas requiere señalarlas en tiempo presente.
  • Una vez ubicada la conducta o creencia negativa se procede a contrastarla con la actitud anhelada, con la creencia deseada.
  • Identificar los recursos adecuados para manejarla, estado de ánimo, fisiología, postura, información que se necesite para llegar a la meta propuesta.
  • Eliminar cualquier obstrucción o limitante mediante el uso de los recursos predispuestos
Es importante reconocer que tenemos cosas que mejorar, saber con que contamos para poder cambiar y trabajar en ello con la mentalidad de que es lo que soy y que quiero llegar a ser, a continuación un ejemplo práctico:
  • Me fastidia perder cuando el nivel de exigencia no es tan alto, puntualización real y presente = soy intolerante (ante la adversidad);
    • Perder = fastidio = estancamiento
  • Conducta apropiada = Tolerancia; perder me permite recapacitar, puedo usarlo para fortalecer mi carácter.
    • Perder = desafío = crecimiento
  • Recursos propios como el carácter (soy fuerte, inteligente), metas (que es mas importante para mi), acudir a tu fisiología luchadora:
  • Como miro cuando estoy seguro, como respiro, cual es mi postura de peleador, como se siente el valor…
  • Sortear interferencias; ¿Cuál es la intención positiva de este hecho?, debo recordar la competencia perdida asociada a un concepto neutro o positivo.
  • Esta derrota me recordó que soy capaz de dar más, me despertó más deseos de entrenar, me recordó que soy un guerrero y un guerrero no se rinde ante la derrota busca revancha…
Que imagen viene a tu mente cuando piensas en ti como deportista, con que creencias sobre tus posibilidades llega acompañada esa imagen, con que concepto de ti, con que sueños…

jueves, 23 de junio de 2011

EL CODIGO DE BUSHIDO


El conjunto de las artes marciales en su mayoría poseen un común ancestro filosófico que es el Código Bushido, un código ético que definía el camino del guerrero samurái, sus principios estaban orientados a preparar al ser humano para luchar con honor hasta la muerte, sin perder los valores esenciales. Así un samurái se convertía en un caballero y guerrero modelo de tal manera que la deshonra o la falta al código se recuperaba con solo con el autosacrificio, el seppuku.

“Una vez que él guerrero está preparado para el hecho de morir, vive su vida sin la preocupación de morir, y escoge sus acciones basado en un principio, no en el miedo.”

Tan implacable y coherente doctrina permitió que muchas artes marciales basaran sus raíces filosóficas en el Bushido, dotándoles de una base espiritual que sin duda es lo que ha determinado su esplendor y surgimiento a través de la historia. Las artes marciales modernas, sobre todo las desarrolladas en occidente no poseen todo el énfasis de la tradición japonesa probablemente por la dificultad de transponer aquellos rasgos culturales, pero sin lugar a duda el código de Bushido siempre sera esa fuente de virtudes necesarias no solo para la practica del deporte sino tambien la fuerza motivadora de bravura y honor deportivo.

Probablemente esa visión novelesca del guerrero samurái generado por el cine no ha permitido optimizar su valor, pero es innegable que el mantener un código de ética en las artes marciales o cualquier otra disciplina deportiva permitirá conservar los valores deportivos y humanos que son esencia de un espiritu en constante superacion.

"Cualquiera puede introducirse en lo más reñido de la batalla y morir. Es fácil para un patán, pero para un samurái es verdadera decisión justa en la ecuanimidad, y un verdadero valor saber vivir cuando ha de vivir, y morir cuando ha de morir".

Los siete principios.

Estos son los siete principios que rigen el código de Bushido, la guía moral de la mayoría de samuráis de Rokugan. Sed fieles a él y vuestro honor crecerá. Rompedlo, y vuestro nombre será denostado por las generaciones venideras.

1. GI (Honradez/Justicia)
Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia. Para un auténtico samurái no existen las tonalidades de gris en lo que se refiere a honradez y justicia. Sólo existe lo correcto y lo incorrecto.
2. YU (Valor heroico)
Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir. Un samurái debe tener valor heroico. Es absolutamente arriesgado, es peligroso, pero sin duda también sabe vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego. Es inteligente y fuerte. Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.
3. JIN (Compasión)
Mediante un entrenamiento intenso el samurái se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres, ya que desarrolla un poder tan grande que debe ser usado solo para el bien de todos. El samurái debe tener compasión. El samurái debe ayudar a sus hermanos en cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.
4. REI (Cortesía)
Ser un guerrero no justifica la crueldad. Los samuráis no tienen motivos para ser crueles, no necesitan demostrar su fuerza a nadie salvo a sí mismos. Un samurái debe ser cortés siempre, especialmente hacia sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto hacia sus oponentes, el samurái no es mejor que los animales. Un samurái es temido por su fiereza en la batalla, pero es respetado por su manera de tratar a los demás. La auténtica fuerza interior del samurái se vuelve evidente en tiempos de apuros.
5. MEYO (Honor)
El auténtico samurái solo tiene un juez de su propio honor, él mismo. Las decisiones que toma y cómo las lleva a cabo son un reflejo de quién es en realidad. Nadie puede ocultarse de sí mismo, y los samuráis no son una excepción.
6. MAKOTO (Verdad absoluta)
Cuando un samurái dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en este mundo lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará. No ha de dar su palabra. No ha de prometer. El simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer. “Hablar” y “hacer” son, para un samurái, la misma acción.
7. CHUGO (Deber y Lealtad)
Para el samurái, haber hecho o dicho "algo", significa que ese "algo" le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan. Un samurái es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de los que es responsable, permanece fieramente fiel. Las palabras de un samurái son como sus huellas: puedes seguirlas donde quiera que él vaya, por ello el samurái debe tener cuidado con el camino que sigue.

"Quienes se aferran a la vida mueren, quienes desafían a la muerte sobreviven"
Uyesugi Kenshin (siglo XVI)

jueves, 9 de junio de 2011

Marcha Atlética y la Preparación Mental


Psi. Franklin Ramón
Especialista en Psicología del deporte.

Hace algunos días tuve la oportunidad de revisar un artículo de Oriol Soler citado en la página web marxa.ueuo.com, en la que se refería a los extraordinarios avances deportivos dentro de la marcha atlética y las particularidades que esta circunstancia implica, dicho artículo entre otras cosas sentenciaba lo siguiente… “Todo esto nos lleva a una conclusión simple: que la obtención de resultados en competiciones de élite no sólo implica que el atleta es capaz de desarrollar y mantener ritmos altísimos, sino que es capaz de realizar ese "truco de ilusionismo" de disimular el vuelo y la obligatoriedad de mantener la pierna que ataca recta de una manera perfecta y permanente durante todo el transcurso de una competición. El atleta que gana la medalla olímpica, no es el más rápido, sino el que mantiene el truco perfecto al ritmo más alto durante más tiempo. Todos podrían mejorar sus marcas si no tuvieran que preocuparse de disimular el vuelo, pero esa, amigos, es la gran y única diferencia entre un marchador de alto nivel y un marchador de élite. Todos conocemos algunos ejemplos de marchadores que a nivel nacional son "top", pero que pierden sus posibilidades al pasar a competiciones internacionales. Simplemente su "magia" (los marchadores a la magia la llamamos simplemente "técnica") no se lo permite.”

Es sin duda una apreciación estupenda, y creo que conocida que para la gran mayoría de quienes participan en esta disciplina, esta realidad hace que promueva el interés e investigación sobre como mantener el equilibrio entre técnica y velocidad. El desarrollo de ejercicios orientados a perfeccionar la técnica son sin lugar a duda la primera opción, y en este conjunto de ciencias aplicadas al deporte hay que señalar que la psicología no podía estar excluida ya que su aporte valioso se puede ver reflejado en algunas técnicas como la visualización e imágenes mentales, técnicas que son de las más utilizadas para reforzar el aprendizaje, adaptación a nuevas situaciones, memorización de gestos técnicos u habilidades psicomotrices y otros factores propios del entrenamiento y competencia.

La visualización es el entrenamiento mental a través del control de imágenes, es decir componer imágenes con la imaginación según J. Palmi (1987), autor que asevera la posibilidad de disminuir el tiempo de aprendizaje de un gesto motor, así como la precisión del movimiento mediante el desarrollo de un plan de entrenamiento mental basado en esta técnica.

Un Plan de Entrenamiento Mental (PEM) es la mejor opción, y si está dirigido como en este caso al mejoramiento de la técnica en la marcha atlética probablemente al igual que para otras disciplinas tendrá el éxito esperando considerando siempre algunos factores entre los que me permito puntualizar los siguientes:

• Antes de iniciar con cualquier ejercicio de visualización ya sea dirigido por un profesional o no, es necesario lograr un estado de relajación adecuado, una buena rutina de relajación permitirá una eficaz asimilación del ejercicio.
• Es necesaria definir lo que es una técnica correcta, tener un “modelo ideal” de lo que se pretende lograr (fotos, videos, demostraciones en vivo, etc.), ya que por más ejercicios mentales que se utilicen sin un modelo correcto no conseguiremos el resultado deseado, un buen aprendizaje se basa en el refuerzo de lo correcto, de lo positivo y no en el trato continuo de los errores.
• La corrección o perfeccionamiento de la técnica deportiva requerirá de una generosa dotación de ideas, sensaciones, imágenes, o cualquier otro elemento que facilite el análisis e identificación de la morfología del atleta y sus posibilidades ciertas respecto al modelo programado.
• Establecer metas realistas, a corto, mediano y largo plazo, de manera que se evite la frustración o el abandono de la práctica diaria, el entrenamiento mental al igual que el entrenamiento deportivo requiere de un proceso de asimilación.
• Utilizar una perspectiva en la que se encuentre asociado de manera que se concentre su capacidad de activación y eficacia, pero también con una perspectiva disociada, desde afuera para manejar mejor las emociones que pudieran surgir.
• Realizar ejercicios de visualización a velocidad normal para facilitar la asimilación y otros en cámara lenta para facilitar el análisis y la corrección de la técnica.

El uso de esta técnica en el entrenamiento mental permite además fortalecer cualidades psicológicas como la concentración, incremento de la confianza y con ello un mejor control de la ansiedad, cualidades necesarias para competir con más eficacia. La marcha es una disciplina que ahora más que antes es muy compleja, probablemente esa característica es la que genera desilusión en muchos atletas pero en otros genera desafío, una motivación especial a prevalecer donde otros claudican.

Hay que trabajar el cuerpo y la mente para enfrentar la realidad deportiva que representa el momento actual que vive la marcha atlética, recuerda que la realidad es subjetiva también y el gesto técnico a los ojos de los jueces se mezcla con la subjetividad, por ello es necesario ajustar la actitud propia a las expectativas de quienes juzgan, las mejores alternativas están en aprender a “jugar” con las mismas reglas que mantenerse protestando por considerarlas injustas, toma decisiones y salvaguarda tu marcha hacia el éxito.

lunes, 9 de mayo de 2011

EL CONTROL DE LA ANSIEDAD EN EL DEPORTE


En diferentes situaciones de la práctica deportiva y sobre todo en competencia es normal experimentar estados emocionales displacenteros, incertidumbre, estrés, temor, nerviosismo, enojo, entre otros estados psicofísicos que surgen cuando el ser humano advierte alguna situación como amenazante. La ansiedad es el término que puede involucrar todas estas manifestaciones que dentro el desempeño deportivo pueden provocar desconcentración hasta llegar a la desesperación, perjudicando notablemente el rendimiento.

Considerando que la ansiedad es una respuesta automática ante el riesgo percibido, real o no, esta es vital para la supervivencia y por ello origina la reacción de “huida o lucha”, cuyo objetivo último es el de proteger el organismo, sin embargo si esta se prolonga sin control desencadena una serie de síntomas que por sus características pueden determinar si la ansiedad es mas de tipo cognitiva o somática.

Sintomatología de la ansiedad en sus peculiaridades.

Cognitivos

Somáticos

Insomnio

Cefaleas

Culpabilidad

Sequedad bucal

Distorsión Visual

Mareos, náuseas

Desconcentración

Tensión Muscular

Ausencia de control

Micción frecuente

Auto hablado negativo

Aumento de sudoración

Dificultad en la toma de decisiones

Malestares gastrointestinales

Agresividad a si mismo o el oponente

Aumento de la frecuencia cardiaca

Sensación de incapacidad, hacer trampa

Aumento de la frecuencia respiratoria

La ansiedad al poseer componentes tanto físicos como psicológicos requerirá formas de control en similares canales. Es entendible que las estrategias propuestas deben estar incluidas dentro del plan de preparación del deportista de manera que puedan ser de utilidad oportuna en los momentos necesarios y no pretender improvisar en instantes previos a la competencia.

En la regulación de los síntomas de la ansiedad somática proponemos las siguientes opciones:

  • La respiración, el mecanismo natural de control.
  • Adoptar una postura activa, erguida, de fortaleza.
  • Actividades distractoras o de esparcimiento.
  • Técnicas o métodos de relajación.
  • Técnicas de autocontrol o autorregulación.

Ahora bien los seres humanos enfrentados a la “ansiedad cognitiva” poseen más complicaciones en su control que cualquier otra especie viva. El tipo de creencia o percepción que se tenga de una determinada situación determinará el mayor o menor grado de ansiedad. El grado de impacto frecuentemente está ligado a experiencias pasadas, es decir formas de respuesta aprendidas o condicionadas y por lo tanto pueden ser desaprendidas o controladas si se han desarrollado los recursos necesarios. En este aspecto las herramientas son más numerosas y variadas dependiendo del tipo corriente psicológica. Lo cierto es que la improvisación no será la mejor opción, lo que no se trabajó en los entrenamientos difícilmente saldrá en las competencia.

Pero pese a todas la aseveraciones sobre la importancia de la preparación mental esta continua recibiendo en las planificaciones de entrenamiento deportivo un 5% de tiempo para su trabajo en la gran mayoría de entrenadores y como esta es la realidad es necesario adaptarse a estas circunstancias y proponer alternativas ante estas eventualidades.

Recomendaciones de último momento:

  • Enfocarse en el estado deseado, en el estado ideal de rendimiento. Descarte las palabras o pensamientos de tipo negativo y utilice verbalizaciones en positivo, céntrese en sus fortalezas en sus creencias de poder, en palabras de determinación y valor.
  • Concientizar el disparador de ansiedad y las modalidades perceptivas en las que se presenta (imagen, sensación, palabras, sonidos, etc.) de manera que sepa que recursos utilizar para disuadirlos, si surge la imagen de una caída anterior recuerde una imagen suya en la que se levantó y se superó, recuérdela con claridad con intensidad con la mayor cantidad de detalles posibles.
  • Tener un plan de eventualidad para las posibles situaciones de ansiedad, este preparado para lo peor, con la expectativa de que logrará lo mejor.
  • Disociarse de la situación experimentada, y apreciarla desde la perspectiva de una tercera persona, en otros contextos, rompa la cadena asociativa en negativo… que pasaría si usted fuera 10 años mayor”? o si usted fuera un extraterrestre?, sea creativo
  • Reduzca al mínimo los pormenores de la competencia, el trabajo esta hecho y en los momentos previos es saludable estar concentrado conservando la atención en lo practico y pensamientos de seguridad, una preocupación obsesiva de los detalles puede llegar a ser irritante.

La ansiedad es parte de la competencia, hacer que su presencia sea de utilidad dependerá de ti mismo, mientras sepas a donde quieres llegar, sabrás que es posible, que tienes con que y lo mejor depende ti.


Psi. Cl. Franklin Ramon

Psicologo Deportivo

martes, 3 de mayo de 2011

SEGURIDAD Y DEPORTE


EL PODER DE DECIDIR

Psi. Cl. Franklin Ramón
Especialista en Psicología Deportiva

Sin lugar a duda una de las situaciones más estresantes que suelen surgir en días o momentos previos a la competencia es la incertidumbre, que en inicio es favorable como medio para mantenernos alerta y poder elegir lo más adecuado, pero si esta se prolonga sin conseguir una respuesta o vía de salida puede resultar muy nociva y es que el manejo ineficaz de preocupaciones previas a la competencia puede generar un serio deterioro de la seguridad y fortaleza mental del deportista.

Preguntas como: ¿Qué pasará?, ¿ganaré?, ¿cumpliré lo planificado?, entre otras interrogantes de tipo anticipatorio suelen ser de las más comunes y perjudiciales si son recurrentes. Si estamos mal o necesitamos algo lo peor es no hacer nada para cambiarlo o continuar haciendo lo mismo y esperar otro resultado el deportista necesita hacer algo diferente, tomar opciones.

El temor al fracaso, el deseo de alcanzar logros deportivos sostenidos y el alto nivel de competitividad es tan intenso que desde el inicio de la vida deportiva se experimenta este apremio y no es necesario que el entrenador, dirigencia, afición, sponsors, familia u otros nos presionen por que nosotros lo hacemos por si mismos cada vez que nos exponemos a una incertidumbre. Lo desconocido genera inseguridad, miedo, ansiedad o estrés, la falta de certeza sobre lo que pueda ocurrir o desconocer el resultado de una competencia pueden determinar una serie de reacciones que afecten el estado físico y mental.

La incertidumbre puede llegar a causar parálisis psíquica e inhibición física pudiendo desencadenar una serie de acontecimientos negativos como la desconcentración, indecisión o actitudes impulsivas, la mejor alternativa sin duda es tomar una decisión, incluso si usted decidiera que el resultado sea adverso o las condiciones desfavorables, esta opción le brindará una vía libre para generar ideas de contención, el deportista entrena en busca de un mejor rendimiento, y si decide que las condiciones no son favorables que va a hacer… si concluye que no tiene opción a una medalla que va a hacer… rendirse antes de empezar o surgir entre las adversidades, dar lo mejor aun en situaciones adversas es parte implícita del espíritu deportivo.

Es recomendable entonces efectuar una elección en sentido positivo, el pensamiento de este tipo activa el poder de resolución, las ideas referidas a la eficiencia permitirán que el mecanismo de asociación libere aquellas creencias, imágenes, sensaciones fortalecedoras, la decisión promueve la desinhibición, reduce la parálisis mental, e incrementa la activación y la convicción hacia el rendimiento ideal.

Haga que la incertidumbre sea breve para evitar la inhibición, si esta es recurrente identifique que desencadena la incertidumbre: ¿Es por alguna razón personal o es consecuencia de una experiencia pasada?. Si no es posible manejarla por medio de recursos propios, entonces debe buscar la mayor información posible acerca de cómo manejarla o acudir a un especialista en psicología del deporte. Mientras tanto puede tratar las siguientes opciones:

• Cree "escenarios complejos" de lo que pueda sobrevenir preparándose mentalmente para cada uno. ¿Qué haría si se da este o tal escenario? Así sabrá como va a actuar en cada caso y reducirá la incertidumbre, el miedo, ansiedad o el estrés. Siempre será más conveniente prepararse para lo peor aunque ocurra el mejor.
• Hable con amigos, su entrenador o alguien de confianza, que compartan situaciones similares y pregunte cómo lo resuelven o resolvieron su incertidumbre. Esto le dará marcos de referencia o pueden sugerir opciones que no estaban en su mapa mental.
• Cambie su perspectiva por el de terceras personas, personas con más experiencia, sabiduría, fortaleza, u otra cualidad que usted note se requiere en esa situación, esto le brindará mas opciones.
• Considere que enfrentar a los mejores es lo que busca, que es valioso y fortificante, que es lo que incrementará su nivel, que le permitirá ampliar sus límites, destrezas y conocimiento sobre si mismo.
Es necesario eliminar la incertidumbre, centrase en el estado deseado para alcanzar el resultado por el que entrenó, actuar, decidir moviliza su mente y fisiología hacia la determinación, si en algunos casos no es suficiente no deja de ser valiosa. Enfrente la incertidumbre, acéptela y diríjala con actitudes firmes hacia los resultados deseados, la preparación mental favorecerá su nivel de competencia para lidiar en esos momentos extremos.

"Una persona no puede directamente escoger sus circunstancias, pero si puede escoger sus pensamientos e indirectamente -y con seguridad- darle forma a sus circunstancias." (James Allen)

jueves, 17 de marzo de 2011

EL MIEDO A PERDER EN LA COMPETENCIA


EL MIEDO A PERDER EN LA COMPETENCIA


El miedo a perder en la competencia es uno de los elementos que más alimenta la ansiedad o tensión aminorando la fortaleza mental del deportista, las razones que sostienen o alimentan el miedo pueden ser innumerables, pero la conducta común de afrontamiento suele ser similar en la mayoría, LA EVASION, tratar de no pensar en la posibilidad de un mal resultado, derrota o simplemente en un resultado inferior al esperado puede ser interpretado como una mala estrategia.


He escuchado a varios atletas decir que “si pienso que tolerar un mal resultado es saludable me puede generar conformismo, me quitará interés o decisión”. Hecho que está lejano de la realidad, debemos estar preparados para lo peor, el tener respuestas constructivas o fortalecedoras ante la adversidad permite sentar las bases de la tranquilidad, elimina la incertidumbre porque ahora cuenta con respuestas que serán su soporte, puede salir en busca de lo mejor porque para lo peor ya esta listo, el camino esta libre para salir en busca del éxito, de la eficacia, y cada vez que aparezca o surjan ideas negativas las respuestas formuladas le ofrecerán mas opciones de control.


Mas aún yo personalmente insto a los deportistas que me abordan acerca del tema a que reten al miedo, no solo que lo contemplen sino que lo desafíen, obviamente luego de un proceso de reestructuración cognitiva, pero que lo afronten, y lo pongan a prueba y que aún si los resultados esperados no se dieran y el temor subsista, que ese incidente inste a buscar mas formas de enfrentarlo las veces que sean necesarias hasta logar la suficiencia ante él.


NN, fondista en su diálogo interno antes de la competencia: Listo miedo, se que estas aquí, si puedes sígueme, trata de correr 10000 metros a mi ritmo, tolera el dolor físico, trata de ser tan fuerte como mis piernas, como mi corazón, como mis pulmones, te espero en la meta y si me ganas, igual te veré al rostro y al siguiente día estaré trabajando en pos una revancha.


La vida deportiva puede ser muy corta como para postergar las soluciones o evitar enfrentar a las propias limitaciones, reconocer la falencia te permite liberarte de ellas pues admites su existencia y con ello generas recursos para afrontarlas y creas el espacio donde se emplazan tus fortalezas bases de la superación y un mejor rendimiento.



“Odié cada minuto de entrenamiento, pero dije. No renuncies. Sufre ahora y vive el resto de tu vida como un campeón”.
Muhammad Ali